La Coronación Pontificia

La Coronación de la Patrona de Valladolid

Casimiro González-García Valladolid

A finales del siglo XIX se asiste en España a las primeras coronaciones canónicas de imágenes de María Santísima. Valladolid pronto deseo unirse a esta piadosa costumbre quedando documentado a través de un escrito dirigido a la Hermandad de la Patrona en 1905 por uno de sus cronistas más destacados, Casimiro González-García Valladolid, quien tendrá un papel importante en la formación del expediente de la Coronación.

Nuevamente quedarán manifestados estos deseos unos años más tarde, durante el Novenario de 1915. El último día, Fiesta Principal de Nuestra Señora (8 de Septiembre), a las 10 de mañana se celebró la Misa Solemne cantada a gran orquesta con asistencia del Ayuntamiento, haciendo el panegírico al Misterio de la Natividad de Nuestra Señora el Rvdo. Sr. Don Santiago Estebanell, párroco de la Bosanova en Barcelona, que arengó a los fieles vallisoletanos, siguiendo los deseos del párroco de San Lorenzo, don Manuel Gutiérrez, a que en poco tiempo coronasen a su Patrona.

En la tarde del 12 de septiembre de 1915, apenas pasada la Fiesta de la Patrona, en la sacristía del templo parroquial de San Lorenzo, representantes de autoridades, entidades, corporaciones, asociaciones religiosas y cofradías, se reúnen convocados por la junta directiva de la Hermandad de María Santísima de San Lorenzo, para tratar la organización de trabajos dedicados a conseguir la coronación de la venerada efigie de la Patrona de Valladolid.

Presidió la reunión el párroco, acompañado del deán de la Catedral, don José Hospital, don Justo Garrán y don Antonio Ortiz Urbina. Se iniciaron algunos trabajos preliminares, encaminados a conseguir de la Santa Sede conceda la gracia de que sea coronada la imagen, para después de otorgada la apostólica concesión, proceder a formar el programa del grandioso homenaje- que el pueblo de Valladolid tributará a su excelsa Patrona. Se dio cuenta de que el cardenal señor Cos había concedido su aprobación a esta idea y proyectos, asociándose personalmente a ellos.

A finales de noviembre de 1915 tiene lugar una nueva reunión para avanzar en las gestiones de la Coronación: La Junta directiva la Hermandad de la Patrona se reunió para tratar con la comisión organizada al efecto de los documentos que se van a remitir á Roma, solicitando autorización necesaria para la coronación de la veneranda imagen de nuestra Patrona.

Fueron leídas las preces a Su Santidad, la certificación expedida por el excelentísimo Ayuntamiento de sus acuerdos desde los tiempos más remotos hasta nuestros días, acerca de dicha sagrada imagen; los oficios recibidos de la Corporación municipal y del Cabildo de esta Santa Iglesia Metropolitana, adhiriéndose y ofreciendo suscribir la moción de la Hermandad; y por fin, la solicitud al cardenal arzobispo de Valladolid, suplicándole eleve a Su Santidad el Papa el expediente para su definitiva y superior resolución.

Se cambiaron impresiones acerca de las fiestas que se celebrarán si, como se espera, Su Santidad accede a la respetuosa súplica del pueblo y del clero de Valladolid, señalándose como fecha probable para la coronación, el domingo 28 de Mayo del año próximo (1916).

Finalmente el párroco da cuenta de los ofrecimientos de alhajas y de dinero que se le han hecho ya, demostración manifiesta del entusiasmo con que ha sido recibida por los fíeles todos, así de la capital como de fuera de ella, la idea de la solemne coronación de la Virgen de San Lorenzo.

El 2 de diciembre de 1915 se reúne nuevamente la Junta Directiva de la Hermandad de Nuestra Señora de San Lorenzo acordando enviar a Roma las preces y el expediente para coronación y reconocimiento canónico de Nuestra Señora de San Lorenzo como Patrona de la ciudad. El expediente estaba compuesto:

  • Exposición al eminentísimo señor cardenal-arzobispo, suplicándole el envío del expediente con su informe.
  • Preces a Su Santidad el Papa, suscritas por los hermanos mayores, párroco, alcalde y secretario del Ayuntamiento, y deán y secretario del  Cabildo.
  • Oficio del Ayuntamiento y Cabildo, adhiriéndose a la petición.
  • Certificación da los regalos hechos durante los últimos años a la excelsa imagen.
  • Y un ejemplar de la reseña histórica sobre la Virgen de San Lorenzo, del cronista de la ciudad, don Casimiro González García-Valladolid

Una comisión haría entrega del expediente al cardenal-arzobispo, para su informe y remisión a Su Santidad.

S.S. el Papa Benedicto XV

Dichos reconocimientos serían otorgados por S.S. Santidad Benedicto XV el 23 de febrero de 1916.

Cardenal Jose María Cos

Sólo unos días más tarde, el 30 de marzo de 1916 se celebró una nueva reunión en el palacio Arzobispal para tratar de los preparativos de la coronación de la imagen de Nuestra Señora de San Lorenzo, presidida por el Cardenal-Arzobispo José María Cos y a la que asistieron representaciones del Municipio, Cabildo Catedral, Hermandad de Nuestra Señora de San Lorenzo y comisión nombrada para incoar la coronación. El Cardenal-Arzobispo anunció que las preces que fueron presentadas en la Santa Sede para solicitar la coronación de la imagen, habían sido aprobadas por el Cabildo Patriarcal del Vaticano. El documento pontificio  de la concesión de los solicitado fue leído por Pedro Segura, obispo auxiliar de Valladolid y Canónigo Canciller secretario del Arzobispado.

No se señala aún fecha concreta para la coronación, y se acuerda que la corona de oro y brillantes que el Cardenal-Arzobispo colocará  en las sienes de Venerada Imagen será costeada por el pueblo de Valladolid, aunque no se había abierto cuestación, el párroco de San Lorenzo ha recibido ya importantes donativos en metálico y valiosas joyas con destino a la corona de la Patrona de nuestra ciudad.

Se acordó que este anuncio fuera hecho a la vecindad con un repique general de campanas, que tuvo lugar el sábado siguiente, día 1 de abril. 

Le siguen un Te Deum, celebrado al día siguiente,  domingo 2 de abril de 1916. Comenzó a las cuatro de la tarde con Exposición de S.D.M, rezándose a continuación el santo rosario y cantándose después la letanía y el Te-Deum. Terminó con la bendición y reserva. Desde el pulpito se leyeron las preces que el pueblo de Valladolid, el clero y la cofradía dirigieron a Su Santidad el Papa, pidiendo el patronato y coronación de la Virgen y la concesión de dicha gracia por Su Santidad.

Al acto asistieron las autoridades eclesiásticas, civiles y militares, ocupando sitios preferentes el Capitán General señor marqués de Santa Elena, el gobernador civil señor García Guerrero, una representación del Ayuntamiento compuesta por los concejales señores Santander, Rodríguez Pardo y Pintó, y el delegado de Hacienda señor Borras y Bayonís.

Y el lunes (día 3 de abril) que se cantó Salve Solemne a la Virgen de San Lorenzo en su templo.

Días más tarde, el 25 de abril son nombradas las tres comisiones en vista a cuanto había que organizar para la coronación. Estas comisiones fueron: Comisión pro suscripción, comisión pro corona y Comisión Pro fiesta.

El 7 de mayo son aprobadas y posteriormente publicadas en la prensa local y nacional, las bases del concurso para la realización de la corona.

En este mismo mes de mayo, el día 18 convocadas por D. Antonio González San Román, en representación del cardenal-arzobispo, se reúnen  las señoras que han de constituir la Junta de la subcomisión de suscripción para la coronación de la Santísima Virgen de San Lorenzo. Una vez constituida la Junta se acordó formar las  comisiones por parroquias. Al día siguiente, por la tarde, se reúnen, esta vez los caballeros para constituir  la Junta de la subcomisión de suscripción. Dos días después se publicaba una Pastoral para animar a los fieles de la ciudad y de fuera de ella a colaborar en esta suscripción.

Sin entrar a examinar de una forma exhaustiva las donaciones que se hicieron tanto en metálico como en joyas, vamos a aportar unos pocos datos que nos sirvan para formarnos una idea. Ya hemos indicado como la aprobación para la coronación llegó a Valladolid a finales del mes  de marzo, al poco tiempo se inicia primero de forma un tanto espontánea y posteriormente ya oficial una suscripción para la Coronación, encabezada por el propio Cardenal Arzobispo de Valladolid; a ella se unirán las del obispo auxiliar (D. Pedro Segura), el Gobierno Civil, Ayuntamiento, diversas autoridades, órdenes e instituciones religiosas.  En la prensa se podrá ver publicada la relación de los donantes con sus aportaciones, en algunos casos manteniendo el anonimato, abarcando a personas de toda situación demográfica, social y económica. Entre los meses de julio a septiembre se multiplican estas donaciones, apreciándose un mayor aumento según se acercaban las fechas del novenario y Fiesta Principal de la Patrona, así el 13 de septiembre de 1916 encontramos publicada la cantidad de  8.807,15 pesetas; un mes después ha ascendido a 12.616,70 pesetas, llegando el 19 de mayo de 1917  al total de 22.439,85 pesetas, y hemos de añadir que todavía quedaban cinco meses para la coronación y que incluso días después de la misma continuaron los donativos, aunque ya no se reflejan las cantidades.

A ello se unen las aportaciones en joyas, sirvan sólo como un pequeño ejemplo:sortija de oro con brillantes y turquesas (Dª. Luisa Reoyo de Silva), una pulsera de oro con pedrería, un medallón y cadena  de oro (Dª. Cristeta Ramos), una pulsera do oro con brillantes (Dª. Dolores Martínez), alfiler de oro con piedras para corbata (D. Alejandro Peláez), medio aderezo de oro con diamantes y tres pendientes (Doña Ascensión Ortega y doña Carmen Borbón), y otros muchos devotos cadenas de oro, medallas de oro y plata, cruces, pendientes, sortijas, cubiertos de plata, pendiente del zafiros, y un largo etcétera imposible de reproducir en lo que pretendemos que sean unas breves líneas

Merece especial mención el año en que se produce la Coronación de María Santísima de San Lorenzo. Este año de 1917 comenzó con cierta tranquilidad, hasta los primeros días del mes de febrero, que aunque España se mantuvo neutral en la I Guerra Mundial, sufrió algunas consecuencias. La prensa se hacia eco de, primero la suspensión de algunas rutas comerciales marítimas que repercutían negativamente en la economía de algunas regiones, a ello siguió el ataque a costas españolas y hundimiento de buques. El mes de marzo será testigo de la Revolución Rusa. Desde el 29 de marzo a principios de abril huelga general en Valladolid. En agosto nueva huelga general, cuyos efectos se prolongan hasta septiembre. A finales de septiembre tiene lugar en Pozaldez un accidente ferroviario, dejando varias víctimas mortales de Valladolid viviéndose en esos días manifestaciones masivas de luto en toda la ciudad, solidarizándose con los familiares de las victimas.

Aun así, el trabajo y las donaciones para la coronación de la Venerada Imagen continúan.

El 25 de junio de 1917, tras examinar detenidamente los dieciséis bocetos presentados, todos muy artísticos aunque algunos fueron desechados por no ajustarse a las bases de la convocatoria, a concurso para la realización de la Corona, resultó elegido por mayoría de votos el que llevaba el lema Omnis Sapientia a Domino Dei est

Abierta la plica correspondiente a dicho lema, resultó pertenecer el boceto a la casa Otero y Riopérez, joyeros de Madrid; boceto que, según la crónica que relata la adjudicación de la corona lo define como de estilo gótico, de mucho gusto y arte.

Orfebres Otero y Riopérez, con la Corona

En el mes de julio se constituye la comisión especial de fiestas y solemnidades religiosas que tendrá como función encargarse de las funciones de protocolo y preparación de los actos con que se festejará la Coronación.

Designada dicha comisión por iniciativa y con aprobación del señor cardenal, figuraron en ella dos capitulares nombrados por el excelentísimo Cabildo metropolitano; dos concejales designados por el Excmo. Ayuntamiento; dos párrocos nombrados por su Cabildo; dos hermanos de la Real y Venerable Hermandad de Nuestra Señora de San Lorenzo; y dos hijos de la pila de esta Iglesia Parroquial, designados por su párroco, haciendo el Eminentísimo señor cardenal el nombramiento de presidente, vicepresidente, secretarlo y vicesecretario y quedando constituida en esta forma:

Presidente, don Ildefonso López Gómez, deán de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana; vicepresidente primero, don Antonio González San Román,  arcediano de la Santa Iglesia Metropolitana y delegado de S. E. Rvma.; vicepresidente segundo, don Manuel Gutiérrez García, párroco de San Lorenzo; vocales: don Nicolás Morgades Ausín, canónigo fabriquero de la Santa Iglesia Metropolitana; don Gaspar Rodríguez Pardo, don Federico Santander, don Teodoro Lefler González, don Antonio Ortiz de Urbina, don Santos Rodríguez Pardo, don Eduardo Romero Fraile y don Javier Vela de la Huerta; secretario, don Casimiro González García-Valladolid; vicesecretario, don Ricardo Morales Hernández.

En esta reunión se propone como posible fecha de la coronación el domingo 30 de septiembre de ese mismo año.

Infante D. Fernando de Baviera

Dicha Comisión tomó el  acuerdo con el Excmo. Ayuntamiento, invitar al solemne acto da la coronación a S.M. el rey don Alfonso XIII, S.S.M.M las reinas doña Cristina y doña Victoria Eugenia, S. A. R. el príncipe de Asturias, sus altezas reales los infantes, sus hermanos y altezas reales los Infantes doña Isabel, don Carlos, doña Luisa y don Fernando; y también solicitar del monarca que, siendo como es hermano mayor honorario de la Venerable Hermandad de la Santísima Virgen de San Lorenzo, y  esta patrona de la capital de Castilla la Vieja, se digne concederle los honores de Capitán General con mando.

El día 4 de septiembre se celebra una nueva reunión en el Palacio arzobispal. En este caso son todos los párrocos de la capital, bajo la presidencia el Obispo Auxiliar, como preparación a las próximas fiestas de la Coronación. El señor obispo, haciéndose eco de los deseos del cardenal Cos, propuso a los párrocos la conveniencia de unificar y organizar los actos, que en circunstancias parecidas, según tradición inmemorial se realizaron por las parroquias de esta ciudad, cuando la veneranda imagen de San Lorenzo fue trasladada a la Santa Iglesia Catedral, tomándose los siguientes acuerdos:

1º  Que desde al día que sea trasladada la imagen de Nuestra Señora, sea visitada por los Rosarios parroquiales á las siete da la noche, dando principio la parroquia de la Catedral en la Antigua, y siguiendo por turno de antigüedad las demás en los sucesivos.

2° Cada parroquia al día siguiente da esta visita del Rosario, asistirá con los niños de los colegios y catequesis a la misa de comunión, que regularmente dará un prelado cada día, de los qua asistirán á las fiestas, y á cuya comunión concurrirán las asociaciones que se designen, y

3° Se organizará una magna procesión de niños en al día y hora que se anunciará.

Para la coronación se ha fijado el domingo 21 de Octubre. Precederá a esta solemnidad una novena qua se celebrará en la Catedral y en la que predicarán varios prelados.

El 1 de octubre de 1917 se publicaba un adelanto, a grandes rasgos, del Programa de Actos y Fiestas de la Coronación: comenzarían el día 12 de octubre y se prolongarían hasta el 21, día de la Coronación. Destaca que ya se anuncia que el acto de coronación será en la terraza de la Casa Consistorial. Así como que ya ha sido finalizada la corona, y que la Camarera de la Virgen, doña Luisa Semprún “ha regalado a la Virgen un rico manto de raso bordado en oro, con preciosas labores, entre las que descuella el escudo de la ciudad”.

Actos de la Coronación

El día 6 de octubre se publicaba el programa de actos de la Coronación.

Día 12 de Octubre

A las cinco de la tarde será trasladada procesionalmente la venerada Imagen desde su Iglesia de San Lorenzo a la Santa Iglesia Metropolitana, por las calles de San Lorenzo, plaza de Santa Ana, Pasión, Plaza Mayor, Ferrari, Fuente Dorada, Cánovas del Castillo y Cascajares. A la puerta de la Catedral esperará el excelentísimo Cabildo, y colocada la sagrada imagen en su altar, el muy ilustre señor deán, como presidente del Cabildo y de la Junta ejecutiva de estas fiestas, dirigirá una breve alocución de bienvenida, terminando los cultos con una solemnísima salve.

Se ruega a todos los fieles, formen ó no parte de las asociaciones  religiosas, acompañen con velas encendidas a su amadísima Reina y Patrona en su traslado a la Santa Iglesia Metropolitana.

Traslado de Nuestra Señora a la Catedral (12 de octubre de 1917)

Día 13

Comenzará el suntuoso novenario en honor de la Santísima Virgen de San Lorenzo.

Por la mañana, a las seis, se celebrará la primera misa rezada con cánticos, durante la cual se rezarán el santo rosario y la novena. A las ocho, misa de comunión general para los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de la parroquia de La Antigua y Asociación de Nuestra Señora del Buen Consejo.

A las nueve y medía misa solemne y, terminada, se rezara la novena.

Por la tarde, a las cinco, exposición de S. D. M., estación mayor, santo rosario, novena, sermón y reserva solemne. Predicará en este día el muy ilustre señor don Eduardo Leal, canónigo magistral de la S I C. de Zamora. Desde este día al 21, se celebrará el novenario con iguales cultos, en la siguiente forma:

Día 14

La misa de comunión general será para los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de la parroquia de la Magdalena y Asociación de Madres Cristianas. A las diez saldrá de la parroquia de Santiago la procesión general de niños, que, recorriendo las calles de la Constitución, Alfonso XII, Regalado y Cascajares, terminará en la Santa Iglesia Catedral, celebrándose anta la sagrada Imagen de la Virgen de San Lorenzo misa rezada con cánticos. Por la tarde predicará el muy ilustre señor doctor don Ignacio Nova, canónigo magistral de la Santa Iglesia Catedral de Ciudad Rodrigo.

Día l5

La misa de comunión general será para los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de la parroquia de San Martín y asociación de Hijas de María establecida en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús. Por la tarde predicará el muy ilustre señor doctor don Nicolás Pereira y Repila, canónigo magistral de la S. I. C. de Salamanca.

Día 16

La misa de comunión será para loa niños de la catequesis y Asociaciones marianas de la parroquia de San Miguel y Asociación de Jóvenes de la Purísima y San Luis Gonzaga. Por la tarde predicará el muy ilustre señor licenciado don Cipriano Fernández Hinojosa, canónigo penitenciario de la S. I. M. de Valladolid.

Día 17

A las seis de la mañana saldrá de la Iglesia conventual de San Pablo la procesión del Santo Rosario, llamado de la Aurora, que recorrerá las calles de las Angustias, plazas de la Libertad y de Portugalete y terminará en la Santa Iglesia Catedral con el canto de la letanía lauretana y la salve. La misa de comunión general será para los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de las parroquias de San Pedro y San Juan y Venerable Orden Tercera de Nuestra Señora del Carmen. Por la tarde, predicará el muy ilustre señor licenciado don Bienvenido Rodríguez, canónigo magistral de la Santa Iglesia Catedral de Astorga.

Día 18

La misa de comunión general será para los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de las parroquias de San Esteban, San Andrés y Nuestra Señora del Carmen y Asociación del Rosario Perpetuo. Por la tarde predicará en este día el muy ilustre señor licenciado don Germán González Oliveros, canónigo magistral de la S. I. M. de Valladolid.

Por la noche a las siete, y con intervalos de l5 minutos, visitarán a la Santísima Virgen en la Catedral los Rosarios parroquiales dé la Antigua, la Magdalena, San Martín, San Miguel y San Pedro.

Día 19

La misa será para los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de las parroquias de San Nicolás y San Lorenzo y asociación de Hijas de María Inmaculada del Servicio Doméstico. Por la tarde predicará el Ilustrísimo señor  doctor don Manuel de Castro Alonso, Obispo de Jaca

Por la noche a las siete, y con intervalos de quince minutos, visitarán a la Santísima Virgen de San Lorenzo en 1a Catedral los Rosarios de de las parroquias de San Juan, San Esteban, San Andrés, Nuestra Señora del Carmen, San Nicolás y San Lorenzo.

Día 20

La misa de comunión será para los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de las Parroquias de Santiago y el Salvador.

A las doce, un repique general de las campanas del reloj del Consistorio, de la Catedral y de todas las iglesias da la Ciudad anunciarán al pueblo el solemne acto de la  coronación de nuestra excelsa y amadísima Patrona.

Por a tarde, A las cinco, se repetirá el toque general de campanas.

Predicará en este día el excelentísimo e Ilustrísimo señor doctor don Julián de Diego Alcolea, obispo de Salamanca.

Por la noche, a las siete, y con intervalos de quince minutos, visitarán a la Santísima Virgen de San Lorenzo en la Catedral los Rosarios de las parroquias de Santiago, el Salvador, San Ildefonso, Nuestra Señora de la Victoria y San Lorenzo.

La Asociación de la Adoración nocturna celebrará vigilia extraordinaria en honor de la Santísima Virgen de San Lorenzo, con asistencia de las demás secciones de la archidiócesis.

Día 21 – Coronación de Nuestra Señora de San Lorenzo

Por la mañana, al rayar el alba, un repique general de campanas del reloj del Consistorio, de la Catedral y de todas las Iglesias de Valladolid, anunciará al pueblo el solemne acto de la coronación de nuestra excelsa y amadísima Patrona. A las seis se celebrará la primera misa rezada, durante la cual se rezarán el santo rosario y la novena. A las ocho, misa de comunión general con cánticos por los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de las parroquias de San Ildefonso y Nuestra Señora de la Victoria y todos los demás fieles en general. A las nueve y media, misa de pontifical, en la que predicará el excelentísimo e ilustrísimo señor don Remigio Gandásegui, obispo de Segovia. Terminado este acto religioso, se trasladará la Sagrada Imagen a la terraza de la Casa consistorial, por las calles de Cascajares, Cánovas del Castillo, Fuente Dorada, Ferrari, Plaza Mayor, para proceder, si el tiempo lo permite, á la solemne ceremonia de la coronación de !a Patrona de Valladolid por el Eminentísimo Señor Cardenal don José María de Cos, delegado al efecto por Su Santidad el Papa Benedicto XV.

Precederá a este acto la bendición papal, concedida especialmente por Su Santidad para esta Fiesta a nuestro prelado; terminada la solemnidad, continuará la procesión para conducir a la Patrona coronada a su templo de San Lorenzo por la calle de la Pasión, plaza de Santa Ana y calle de San Lorenzo.

Colocada la milagrosa imagen en la puerta lateral de la calle de San Lorenzo, de cara al pueblo, se prenunciara una breve alocución de gracias, y terminará el acto con la salve cantada por el pueblo.

Tres notas

– Si por causa del mal tiempo no pudiera tener lugar el solemne acto de la coronación en la terraza de la Casa Consistorial, se verificará en la Santa Iglesia Metropolitana.

– Todos los cultos se aplicarán para obtener el pronto y ansiado termino de la guerra, por intercesión de la Reina de la Paz.

– El Eminentísimo y reverendísimo señor cardenal concede 200 días de indulgencia á todos los fieles de su jurisdicción que asistan á alguno de los actos que se han de practicar durante el novenario.

Tal fue el programa definitivo para la coronación. Sin embargo el recorrido de la procesión desde la Casa Consistorial hasta el templo de San Lorenzo le pareció un tanto reducido a la gente, que envió cartas a la redacción de los periódicos rogando la ampliación de ese recorrido, aportando en algunos casos sugerencias para ese recorrido. Gracias a ello, podemos conocer otros detalles, proyectos que se plantearon pero que no pudieron llevarse a cabo. Así, los actos que se programaron en principio para el día 21 de octubre fueron los siguientes:

“El día 21, después de la misa pontifical, la Virgen sería trasladada a la Casa Consistorial, celebrándose en la terraza la ceremonia de la coronación, después de la cual la imagen coronada quedaría en el Gran Salón de Actos del Ayuntamiento, en el que se dispondría un altar al efecto, dándola guardia de honor los concejales, la Hermandad de San Lorenzo, el Cabildo y las Asociaciones marianas. Por la tarde, a la cuatro y media, había de celebrarse la procesión que, por la Plaza Mayor, calles del Duque de la Victoria, Miguel Iscar, Santiago, María de Molina y Plaza de Santa Ana, se dirigiera a San Lorenzo, cuya fachada estaría iluminada profusamente”.

Sin embargo la autoridad eclesiástica modificó esta parte del programa para que la procesión se celebrase justo después del acto de Coronación. También fue deseo de dicha autoridad el que la imagen de la Virgen fuera en sus andas y no en el carro triunfante que se utiliza en la procesión del Corpus, como pensaba la Comisión.

Bien es cierto que, finalmente, transmitiendo el alcalde de la ciudad al cardenal-arzobispo, los deseos del pueblo fiel de ampliación del recorrido, éste accedió, y tras la ceremonia de la coronación, la procesión continuaría por Plaza Mayor, Santiago, María de Molina, Plaza de anta Ana y San Lorenzo.

Otro proyecto que no se pudo llevar a cabo fue el de la iluminación artística del templo de San Lorenzo que sería costeada por el Ayuntamiento. Se iluminaría con luces de diversos colores el pórtico, la torre y la crestería que la remata. Del campanario  descenderían como si fueran unas cadenas de perlas luminosas sosteniendo un colosal medallón con la reproducción de la nueva corona de la Virgen, cayendo de los transparentes varios colgantes en forma que semejase una inmensa joya.  Era deseo del Ayuntamiento que semejante decorado luciese a la entrada de la Imagen Coronada, sin embargo, como la procesión se celebró por la mañana, se desistió de esta iluminación. En cambio hubo iluminación sencilla tanto en el Ayuntamiento como en la Parroquial de San Lorenzo, los días 20 y 21.

La ciudad en general, y en particular las asociaciones y personas que iban a participar más activamente en los actos vivía estos días previos completamente volcados para dar a la Coronación el mayor realce posible. Como ejemplo podemos mencionar la citación  de la Junta de Hacienda de la Venerable Cofradía de Nuestra Señora de la Peña de Francia, establecida en la Parroquial de San Martín, convocando a sus cofrades, acudiendo con su medalla, a diversos actos: a la Misa de Comunión General, que como hemos visto en el programa, les correspondería el día 15; al Rosario de la Aurora del día 17, concentrándose en la Parroquia de San Martín para acudir a la conventual de San Pablo, donde se iniciaba el Rosario; en la tarde-noche del día 18 que fueron en procesión con velas desde la Iglesia de San Martín hasta la catedral para visitar a Nuestra Señora de San Lorenzo, y finalmente el día 21 de octubre, a la coronación y traslado procesional de la Imagen de la Patrona desde la S.I. Catedral hasta el Templo Parroquial de San Lorenzo Mártir.


Llegamos por fin al 12 de Octubre, fecha señalada para que dieran comienzos los fastos de la Coronación. Incluso el Ayuntamiento había dictado un Bando para que los ciudadanos adornaran con colgaduras y luces sus balcones, en especial los días 20 y 21.

Y así ocurrió. Los balcones de las calles que iba a recorrer la procesión aparecían engalanados para la ocasión, y desde primeras horas de la tarde se fue llenando de público para presenciarla. A las cinco de la tarde partía desde San Lorenzo la imagen de Nuestra Señora, durante todo el tiempo que duró el trasladó tocaron las campanas de las Iglesias, Casa Consistorial y S.I. Catedral. Abría la marcha la sección municipal montada y seguían formados a ambos lados los niños y niñas del Hospicio, los asilados del Patronato, hermandades y asociaciones religiosas, los alumnos del seminario y la Hermandad de Nuestra Señora de San Lorenzo, figuraban también un grupo de niñas vestidas de blanco con azucenas y un grupo numeroso de niños vestidos de cardenalitos. La cruz parroquial de san Lorenzo y el estandarte de la Hermandad precedían a la Virgen, vestida con un manto bordado en el que aparecía el escudo de la ciudad y tocada por corona dorada, que era portada a hombros en sus andas por sacerdotes. Miembros del Regimiento de Artillería con traje de media gala escoltaban la Imagen. Entre las autoridades en la procesión figuraba el obispo auxiliar, Pedro Segura, revestido de Pontifical. Una vez llegada la Imagen a la S.I. Catedral fue recibida por el Cabildo, también revestido. Con los acordes de la Marcha Real hizo su entrada en el templo metropolitano, siendo colocada en un altar portátil, para poder bajarla de las andas, y por un mecanismo, subirla hasta el trono que se la había preparado. Este constaba de un fondo que representaba una gloria con multitud de ángeles que la adoraban y la coronaban; la Imagen se colocaba sobre un trono de plata adornado con candelabros también de plata y multitud de flores. Terminó el acto con el canto de una Solemnísima Salve seguida de  la oración y bendición del prelado.

El domingo 14 de octubre se celebró la anunciada Procesión Infantil. Los niños y niñas de las parroquias de la ciudad, presididos por el Obispo auxiliar, partieron en procesión con sus insignias y estandartes, entonando cánticos, desde Plaza Mayor hasta la S. I. catedral. Dicha procesión recorrió las calles de Santiago, Miguel Iscar, Duque de la Victoria, Alfonso XII, Regalado, Cascajares, hasta el Templo Catedralicio.

Iniciaba la procesión la Guardia Municipal montada, seguido del estandarte de la catequesis de Nuestra Señora del Carmen, con las niñas de la catequesis y  colegios de dicha parroquia. A continuación, los de la Parroquia de Nuestra Señora de la Victoria. Le seguían en orden las de San Ildefonso y el Santísimo Salvador, Santiago, San Lorenzo, San Nicolás, San Andrés, San Pedro, San Juan Bautista y San Esteban, San Miguel, San Martín y La Magdalena, La Antigua y catequesis de pueblos. Tras ellas, marchaba la Banda de Música, seguidos por los niños y sus profesores de catequesis en el mismo orden. Otra Banda de Música cerraba la procesión

A las once y media de la mañana, tras ocupar todos los participantes los lugares que se les había asignado en el interior de la Catedral, se ofició la Santa Misa en el altar mayor, durante la cual, el mencionado obispo auxiliar dirigió una plática los allí presentes, relatándoles también, y como catequesis, la historia de los dos pequeños romanos, Inés y Tarsicio, quienes por profesar la fe cristiana fueron martirizados.

Siguió a esta lección la lectura de sendas poesías ofrecidas por un niño y una niña, como homenaje de todos los presentes, terminando con la lectura de la Consagración de los niños y niñas de la archidiócesis a María Santísima de San Lorenzo.

Durante los tres días siguientes, esto es, desde el día 15 al 17 se pudo ver expuesta en el Ayuntamiento la Corona que se impondría a María Santísima de San Lorenzo.

El glorioso 21 de octubre de 1917

Y por fin llegó aquel anhelado día, un domingo 21 de octubre. Pasados unos minutos de las siete de la mañana llegaba a Valladolid S.A.R. Don Fernando de Baviera, en representación del Rey Alfonso XIII y de toda la Familia Real, que venía acompañado del Ministro de Gracia y Justicia, don Manuel Burgos y Mazo, que acudía en representación del Gobierno. Eran esperados en la Estación por diversas autoridades locales, así como por una Compañía de Isabel II, con bandera y música, y alumnos de la Academia de Caballería, para tributar honores al Infante. De la Estación se dirigieron al Ayuntamiento, donde aguardaron hasta la hora de la Misa de Pontifical que precedía al acto de Coronación.

Ya en la Catedral, S.A.R Don Fernando ocupó un trono que se le había dispuesto en el presbiterio, al lado del Evangelio, y en un sitial a su derecha se colocó el Ministro de Gracia y Justicia. Ocupando ya las autoridades sus respectivos asientos, comenzó a las nueve y media, el Pontifical oficiado por el Obispo de Salamanca D. Julián de Diego Alcolea. Después del Evangelio subió al púlpito el Obispo de Segovia, D. Remigio Gandásegui quien versaría su sermón sobre las palabras de uno de los Salmón del Rey David “Corona aurea super caput eius” (Corona de oro sobre su cabeza). Terminada la Misa, la Imagen de la Virgen de San Lorenzo fue bajada del trono que había ocupado durante su estancia en la Catedral y colocada en sus andas, tras lo cual se organizó la comitiva procesional mientras se entonaba el himno Ave Maris Stella

A las doce y cuarto se puso en marcha la procesión. Abría la comitiva un piquete de la Guardia Civil a caballo. A continuación los timbaleros y clarines del Ayuntamiento, los asilados el Hospicio Provincial y de la Casa de Beneficencia, y las Cofradías del Santo Ángel de la Guarda, de La Pasión, de Jesús Nazareno, y parroquia de La Antigua con sus estandartes y cruces. Seguían las Conferencias de San Vicente de Paúl, Apostolado de la Oración, Guardia de Honor del Sagrado Corazón de Jesús, Archicofradía de la Adoración Reparadora, Adoración Nocturna, Archicofradía de las Cuarenta Horas, V.O.T de Santo Domingo, V.O.T de Nazareno y Cofradías Penitenciales de la Santa Vera Cruz y Nuestra Señora de las Angustias, con sus estandartes o insignias. A continuación iban las parroquias de Nuestra Señora del Carmen, de la Victoria, de San Ildefonso, del Salvador, de Santiago, de San Lorenzo, de San Nicolás, de San Andrés, de San Esteban, de San Juan Bautista, de San Pedro, de San Migue!, de San Martín, de La Magdalena y de Nuestra Señora del Carmen, y V. O. T. de San Francisco, todas igualmente con sus insignias y estandartes, alumnos del Colegio de San José y Congregación de San Luis Gonzaga. Como representaciones oficiales civiles figuraban Comisiones de la Cámara de Comercio, Escuela Normal de Maestras, de Maestros, del Instituto provincial de segunda enseñanza, Colegio provincial de Médicos, Universidad, Colegio de Notarios, Diputación Provincial, Cámara de la Propiedad Urbana, Federación Agrícola de Castilla la Vieja, etc. Tras ellos, anunciando la llegada de la Imagen, aparecía la Hermandad de Nuestra Señora de San Lorenzo, la Junta Ejecutiva de la Coronación, el Clero Castrense, la Universidad Pontificia, Cabildo de Párrocos, el Tribunal Eclesiástico metropolitano y el Cabildo Catedralicio. Precedían la Imagen de la Virgen dos coros, uno de nuños vestidos de cardenales, y uno de niñas vestidas de blanco portando en sus manos ramos de flores.

Los siete obispos que asistieron a las Solemnidades iban en dos filas a los lados de la Virgen. A la izquierda de la Imagen, el Auxiliar de Valladolid, y los de Jaca, Zamora y Astorga; a la derecha los de Ciudad Rodrigo, Segovia y Salamanca. Daba escolta la Escuadra de Gastadores del Regimiento de Isabel II. Seguía el palio, cuyas varas llevaban seis señores concejales. Y en pos el deán del Cabildo, señor López Gómez. El cardonal arzobispo señor Cos, revestido de pontifical iba después, rodeado de prebendados y familiares. Presidía la procesión el infante don Fernando, qua vestía uniforme de gala de coronel del Regimiento de Caballería del Príncipe, con la banda de Carlos III y varias condecoraciones.  Detrás, formaban presidencia el ministro de Gracia y Justicia con el Capitán General señor Duque de Santa Elena; gobernador civil; presidente de la Diputación; rector de la IJniversdad, y delegado de Hacienda. Por último, iba el Ayuntamiento, bajo mazas, presidido por el alcalde. Como escolta una Sección de Guardias Municipales y la Banda de Cornetas y de Música de Isabel II, así como una Compañía del mismo Regimiento con bandera.

En torno a las doce y medía llegaba la Venerada Imagen a la Plaza Mayor siendo portada hasta la Casa Consistorial, subió por la escalera de honor, completamente cuajada de flores y luces, accediendo a la terraza del Ayuntamiento mientras sonaban los acordes de la Marcha Real, unidos a los vítores y aplausos de las más de 50.000 personas que se calcula que asistieron a la Plaza Mayor y calles del recorrido procesional.

Junto a la Imagen de la Virgen, accedieron a la terraza el infante D. Fernando de Baviera, el Ministro de Gracia y Justicia, el Cardenal Cos, los Prelados, autoridades civiles y militares, alcalde, la Camarera de la Virgen y los autores de la corona.

Colocada la Virgen en el altar que se había preparado, el Señor Cardenal entonó la oración de la Virgen, al terminarla tomó a D. Manuel Gutiérrez García, Párroco de San Lorenzo y al Señor Jalón el juramento de guardar fielmente la corona entregándosela después. De todo ello levantó  don Ignacio Pizarro, notario eclesiástico, Acta Notarial, la cual se leyó en voz alta al pueblo.

A continuación se dio lectura del decreto de Coronación, dado por el Cabildo Vaticano, autorizando dicha ceremonia y delegando para ella en el cardenal-arzobispo. Inmediatamente el Prelado bendijo la corona, rociándola con agua bendita e incensadota después mientras la capilla entonó el himno O Gloriosa Virginum, seguido del canto de la oración de la Virgen Deus qui Virginalem.

También se leyó el escrito de autorización papal al prelado de Valladolid para dar la Bendición con indulgencia plenaria, que fue impartida por el cardenal –Arzobispo a los allí congregados cantándose el Regina Coeli.

Se acercó el cardenal a la Imagen de Nuestra Señora de San Lorenzo y ante la expectación de los asistentes recibió de manos del Ilmo. Sr. Alcalde de la ciudad, don Manuel Carnicer Pardo la corona del Niño Jesús, colocándola en prelado sobre su cabeza.  Seguidamente, tomó el Infante D. Fernando la corona de María Santísima y se la entregó al Cardenal, quien emocionado ciñó con ella las sienes de la Venerada Imagen siendo la una y veinte de la tarde de aquel inolvidable día. Apenas se posó en Ella la corona,  las 21 salvas de ordenanza junto con las campanas de la ciudad se encargaron de anunciarlo, mientras el pueblo vallisoletano prorrumpía en una larga ovación y vítores a su excelsa Patrona.

Conseguido de nuevo el silencio se entonó un Te Deum, tras el cual la María Santísima de San Lorenzo Coronada inició la Procesión Triunfante hasta su casa, el templo Parroquial de San Lorenzo Mártir, en el que a su llegada y vuelta al pueblo fiel se entonó la Salve, entrando, en torno a las dos y media de la tarde, nuevamente en el templo, que permaneció abierto hasta las doce de la noche.

Procesión Jubilar de Nuestra Señora de San Lorenzo Coronada

La Corona

Como ya hemos indicado al comentar la adjudicación de la corona, ésta corrió a cargo de los orfebres madrileños Manuel Otero y Daniel Riopérez. Para describirla, vamos atranscribir las palabras de David Sánchez, párroco de San Lorenzo, basada en la nota de prensa de El Norte de Castilla de 15 de octubre de 1917.

“Se compone la corona de la Virgen de un cerco de oro mate que ciñe totalmente la cabeza de la imagen; en su interior lleva este cerquillo grabada la fecha de la coronación. Limitan el cerquillo por ambas partes junquillos de brillantes entre los cuales se intercalan cuatro preciosos esmaltes policromados. Estos esmaltes representan, uno la invención de la imagen a orillas del río, otro el milagro de la resurrección de la hija de don Pedro Niño, otro la solemne procesión en tiempos de Felipe III, y el cuarto representa la muralla antigua de la ciudad sobre cuya Puerta de los Aguadores se ve colocada la Virgen de San Lorenzo.

Hábilmente combinados entre estos cuatro esmaltes se hallan cuatro escudos delicadamente realizados, y son el de Su Santidad el Papa Benedicto XV, el de España, el de Valladolid y el del entonces Arzobispo de esta ciudad Cardenal Cos.

Ocho florones en forma de cruz, cuajados de pedrería y bellamente intercalados entre los escudos y los esmaltes completan el cerco inferior o base de la corona.

De una moldura de oro pulido arranca una airosa crestería de estilo gótico formada por ocho doseletes de oro cincelado con fondo de esmalte azul muy oscuro. Colocadas en estos doseletes se ven las imágenes de San Pedro Regalado, Patrono de Valladolid; San Francisco de San Miguel, hijo de La Parrilla (provincia de Valladolid); Santiago, Patrón de España; San Lorenzo, titular de la parroquia; San José, patrono del señor Cardenal, do José María Cos; San Ildefonso, patrono de S.M el Rey don Alfonso XIII; Santa Teresa de Jesús, patrona de Castilla y de la Archidiócesis de Valladolid, y el Beato Simón de Rojas, hijo de esta ciudad y devotísimo de la Virgen.

Forman la esbelta crecería dieciséis columnas, verdaderas filigranas de arte, rematadas por pirámides de oro cincelado y en cada una de sus puntas, como en las de los doseletes, hay un afilado rubí, unidas estas dieciséis columnas en su parte inferior por una serie de arcos ojivales con greca de rubíes en los alto y otra de brillantes en la base. En la parte inferior de los ocho doseletes asoman ocho cabezas de león que sirven de sostén y base a las antedichas estatuas, y debajo de ellas, montados al aire ocho brillantes. En la parte posterior de los doseletes apoyan las imperiales de la corona formadas por doble banda de brillantes, trabajo afiligranado y delicadísimo, cuyo dibujo es de hojas de cardo estilizado, artísticamente sembrada de brillantes, yendo las imperiales a terminar en un globo de oro que representa el mundo, sobre el cual se asienta una esbelta cruz símbolo de la fe cristiana, que sirve como de remate. Hallase esta cruz de oro adornada de pedería y en su centro anterior ostenta una hermosísima perla y en el posterior un brillante. El conjunto del globo y de la cruz descasan en la unión de las imperiales que forman una coronita de oro y brillantes.

La aureola o nimbo de la corona es, cual corresponde al conjunto, de estilo ojival, orlada de aljófar en su centro y rematando sus radios superiores en gruesas perlas y topacios intercalados alternativamente y en los radios inferiores diamantes. Una gruesa esmeralda en forma de pera y dos amatistas de gran tamaño destacan sobre todos en la cúspide de la corona. Posteriormente a la construcción de corona, entre dicha esmeralda y amatistas se la cúspide se han colocado dos ricos pendientes con gruesa perla y numerosos brillantes cada uno, dando al conjunto centra bellísimo aspecto.

La corona del Niño es una reducción proporcionada de la corona de la Madre. Los cuatro esmaltes de aquélla y los cuatro escudos se hallan aquí sustituidos por ocho piedras de color, a saber: dos esmeraldas, dos zafiros, dos topacios y dos turquesas, y combinados entre ellas van unos como florones en forma de cruz sembrados de diamantes. La crestería de esta corona se halla adornada por dieciséis turquesas y las imperiales ornadas de cuatro perlas y cuatro esmeraldas sustentan en su centro una pequeña cruz semejante en forma a la anterior.

Corona del Divino Niño (Fotografía: Rubén Olmedo)

El número total de piedras en ambas coronas es de 3.990, distribuidas en la siguiente forma: 400 brillantes, 2.827 rosas, 163 piedras de color y 600 de aljófar; piedras que con el oro de ambas coronas son casi todas resultado y producto de la suscripción abierta para tal fin. (Peso total de la corona grande, 2.550 gramos)”.