Siglo XX

Aunque la proclamación oficial de María Santísima de San Lorenzo como Patrona de la ciudad y su coronación canónica no tendrán lugar hasta 1916 y 1917 respectivamente, era una aspiración que latía en el ambiente de la ciudad y de la que se hizo eco, en 1905, el cronista vallisoletano Casimiro González-García Valladolid en una carta que envió a la Real y Venerable Hermandad de Nuestra Señora de San Lorenzo.

El 23 de febrero de 1916, S.S. Benedicto XV accedía a esta pretensión y aunque ya se la consideraba oficialmente como Patrona, será su Coronación Canónica el 21 de octubre de 1917 la que certifique tal título.

El Rosario de Faroles

El 20 de octubre de 1920 D. Remigio Gandásegui y Gorrochátegui, quien pronunció la homilía en el Pontifical de la Coronación Canónica de María Santísima de San Lorenzo, toma posesión como Arzobispo de Valladolid, sede que ocupará hasta su muerte el 16 de mayo de 1937; poco después de su venida como Arzobispo de esta ciudad, quiso, para engrandecer el culto a la Patrona, trasladando a Valladolid la costumbre que había visto cuando fue canónigo en la Catedral de Zaragoza, de celebrar un  Rosario de faroles. Expuesta la idea al pueblo, pronto se hizo realidad gracias al entusiasmo de entidades y personas que rivalizaron en costear el importe de los faroles, y el 16 de septiembre de 1922 lució por primera vez en las calles y plazas de Valladolid ante la admiración de todos un Rosario de Faroles. Alma y vida en la realización de tal proyecto fue el entonces ecónomo de la parroquia de San Lorenzo y que llegó a canónigo de la S.I. Catedral de Valladolid, don Francisco Martín Martín, sacerdote oriundo de La Parrilla (Valladolid) La confección del mismo corrió a cargo del prestigiosa casa Quintana, en Zaragoza, de conocida y acreditada competencia en esta clase de trabajos.

El Rosario salió a las calles desde 1922 hasta que en los años precedentes a la Guerra Civil y durante la misma dejó de salir, todo lo más alguna vez esporádicamente.

Constaba dicho Rosario de 265 faroles de distintas formas, colores y tamaños distribuidos en: uno en forma de cruz, 15 misterios, 15 padrenuestros, 150 avemarías, 15 glorias, 4 invocaciones anteriores a la letanía, 62 invocaciones de la letanía, una del credo, otra de la salve, y otra, la última y mayor de todas, la farola con la imagen de la Patrona y el escudo de la ciudad, farola llamada “del Ayuntamiento”, porque fue la institución que la costeó y se encargaba de su mantenimiento, siendo portada por los Bomberos de Valladolid.

La cruz, los 15 misterios, el credo, la salve y la del Ayuntamiento son todas de tamaño grande, siendo necesarias cuatro personas para llevara cada una de ellas.  Las farolas de los 15 misterios llevaban dibujadas en el frontis en cristal de vivo color la escena del misterio que representan y en la parte opuesta y posterior un letrero explicativo de la escena representada, En los laterales de cada uno van dibujados los escudos de la 15 parroquias existentes entonces en Valladolid, en un lado y haciendo juego con ellos, al otro los escudos del Papa (S.S. Pío XI), del Rey de España (S.M. Alfonso XIII), del Arzobispo de Valladolid (D. Remigio Gandásegui) y de la misma ciudad y los de las principales congregaciones marianas de la ciudad hasta el número de quince.

En todos los restantes, es decir, en los padrenuestros, avemarías, glorias, etc., van señalados en la parte anterior lo que representan.

Al final aparecía la imagen de Nuestra Señora de San Lorenzo (a partir de 1926), portada en andas por sacerdotes –a poder ser naturales de Valladolid- , pero a partir de 1939 comenzó a procesionar en una carroza donación de Don Julio Fernández Guaza y Familia en 1939.

Es toda ella de madera. En su parte baja y a cada uno de sus lados lleva cuatro escudos, el del Papa S.S. Pío XII al frente, el del Prelado D. Antonio García y García) detrás y los de Valladolid y España a los lados. En la parte media del cuerpo de la carroza y a su alrededor tiene doce relieves representando a los doce apóstoles, y en su parte superior, formando como la peana de la Virgen, se ven las estatuas, en relieve también, de los cuatros evangelistas identificados cada uno de ellos con su símbolo correspondiente. Un total de treinta y tres tulipas sirven para la iluminación de la carroza. Salió por primera vez en la procesión celebrada el día 8 de septiembre de 1939.

Hay una inscripción ” En memoria de doña Josefa Martín Lefort (q.e.p.d.) su esposo Julio Fernández Guaza; hijo Alberto e hija política María Gómez López y nietos donan esta carroza a Nuestra Señora de San Lorenzo, Patrona principal de Valladolid por tan honda devoción como tienen a la misma. Valladolid, 8 de septiembre de 1939“.

En 1952 la Venerable Hermandad de Nuestra Señora de San Lorenzo se propone la recuperación del mismo. En la prensa del 7 de septiembre de ese año, con una fotografía de la Imagen, aún con sus mantos, se anuncia que a las 7 de la tarde del día siguiente, Fiesta Principal de la Patrona, saldrá la imagen de la Virgen de San Lorenzo en su carroza acompañada del monumental y artístico Rosario de Faroles que no salía en la ciudad desde el año 1930. Al año siguiente, 1953, esta procesión partió a las ocho de la tarde, retrasándose en 1954 hasta las ocho y media de la tarde-noche. De este último conocemos el recorrido, que seguramente sería el que hiciese de costumbre; saliendo de la Iglesia Parroquial de San Lorenzo Mártir, continuaba por Plaza de Santa Ana, María de Molina, Calvo Sotelo, Claudio Moyano, Duque de la Victoria, Acera de San Francisco, Plaza Mayor hasta el Ayuntamiento ante el cual se cantaban tres Avemarías y la Salve, impartiendo a continuación el Sr. Arzobispo la Bendición; después seguía por Pasión, Plaza de Santa Ana y San Lorenzo, hasta el templo parroquial de mártir donde finalizaba la procesión entonándose la salve, seguida de las preces y bendición del Prelado. De esta forma encontramos diversas reseñas en la prensa local hasta el año 1957.

La Guerra Civil

Cuando en 1936 se inicia la Guerra Civil, el Arzobispo Gandásegui, gran devoto de la Patrona, ordenó el traslado de la imagen desde la parroquial de San Lorenzo hasta la Catedral, en procesión de rogativa, permaneciendo allí durante el tiempo que duró la contienda. Dicho traslado se verificó la tarde del 12 de octubre de 1936, a su paso por la Plaza Mayor, la imagen fue conducida hasta el Ayuntamiento, siendo recibida por el alcalde de la ciudad, así como por el General Mola, ya que en esas fechas el cuartel General del Ejército del Norte se encontraba en el mismo edificio del Ayuntamiento; cuatro de los ayudantes del General solicitaron poder subir la imagen hasta la terraza de la Casa Consistorial, donde se la entonó la Salve y el Prelado impartió la bendición a la ciudad. Terminada la Guerra, la imagen pudo volver a su templo y en recuerdo de lo acontecido el Ayuntamiento donó un estandarte en el que figura la siguiente inscripción:“El Ayuntamiento de Valladolid, presidido por el Excmo. Sr. Don Luis Funoll, a su Excelsa Patrona Nuestra Señora de San Lorenzo en acción de gracias por el triunfo que obtuvo nuestro glorioso Ejército bajo su amparo. 1939. Año de la Victoria

Estandarte regalado por el Ayuntamiento en 1939

Los Honores de Valladolid a su Patrona continuaron a lo largo de los años, y en 1950 se la concedió la Medalla de la Ciudad (de oro y brillantes), que fue impuesta a la Imagen de Nuestra Señora de San Lorenzo el día 8 de septiembre de 1950, siendo alcalde de la ciudad don José González Regueral.  Se trata de una medalla de oro con el escudo de la ciudad en esmalte rojo y amarillo, rodeado con la laureada en esmalte verde oscuro. Entre las hojas de la laureada se disponen 38 brillantes. Luce la corona en la parte superior cinco esmeraldas y cuatro rubíes, rematando su crestería en cinco brillantes y cuatro perlas. En el reverso de la medalla aparece una dedicatoria “El Ayuntamiento de Valladolid a su Patrona, 8 de septiembre de 1950”. Luce esta joya en las grandes fiestas y solemnidades.

Restauración de la imagen

Nuestra Señora de San Lorenzo, despojada de sus mantos, antes de la restauración

El cambio de gusto estético hizo que las antiguas imágenes medievales comenzaran a ser vestidas con ropajes inspirados en el vestuario de la Corte de los Austrias. Si bien es cierto que esta “moda” se desarrolló sobre todo a finales del siglo XVI, hay referencias a que ya en el siglo XIII algunas imágenes eran vestidas con mantos.

En el caso de la Virgen de San Lorenzo encontramos referencias de tener mantos en el último cuarto del siglo XV, pues es un elemento clave en el relato del milagro de Doña Yomar, la hija de Pedro Niño. Para llevar a cabo la operación de vestir las imágenes muchas de ellas sufrieron modificaciones para posibilitar este trabajo, aunque hubo casos de profundas alteraciones en las que se sustituían piezas de la imagen o incluso de modificaba su morfología, hubo otros casos en los que la intervención no fue tan agresiva y una vez retirados los mantos se ha podido recuperar la imagen primigenia. Así pues, dentro del segundo caso se encuentra la Imagen de Nuestra Señora de San Lorenzo.

Ya el 21 de octubre de1917, el que sería después muchos años Vicario General del Arzobispado, don José Zurita Nieto, en un trabajo suyo publicado en el diario local “El Porvenir” escribe estas palabras sobre la posibilidad de presentar la imagen sin mantos con motivo de la Coronación Canónica “[…] ¡lástima que no se haya aprovechado esta ocasión para despojarla de tales arrequives, restituyéndola a su primitiva figura, coronando a la imagen que nuestros abuelos vieron, sin mantos, sentada y guardando una de las puertas de la villa […]!”.

Siendo ya Arzobispo de Valladolid don Antonio García y García mostró su deseo en repetidas ocasiones de ver la imagen sin mantos. Fijando un día para hacerlo, se procedió a retirar los mantos que la cubrían. Cuando la imagen se presentó a quienes estaban, se dieron cuenta la urgente restauración que necesitaba. Comenzaron las gestiones para la restauración de la imagen, ya que tampoco procedía exponerla al culto sin mantos en ese estado. Sin embargo el 15 de mayo de 1953 fallece el Arzobispo, comenzando un periodo de Sede Vacante en la Archidiócesis, hasta la toma de posesión de su sucesor Don José García Goldáraz (21 de noviembre de 1953), quien hizo su entrada oficial de Valladolid comenzando el acto con una Salve Solemne ante la Imagen de Nuestra Señora de San Lorenzo.

Puesto al corriente de este particular el nuevo Arzobispo también pudo contemplar la imagen sin mantos, tras ello consultó a la Comisión Diocesana de Arte Sacro encauzando los pasos a la restauración de la imagen.

La restauración fue llevada a cabo por el escultor vallisoletano Antonio Vaquero – premio nacional de escultura- desde la primavera hasta el mes de agosto de 1956. La Imagen restaurada se presentó públicamente el 30 de agosto de 1956, en vísperas del novenario de la Patrona. Se sustituyó la peana; se dio forma conveniente a la espalda, que tal vez por haber sido imagen de retablo se colocaron unas tablas de manera tosca, a modo de espalda. Se dio forma a los pliegues del manto, así como de la toca y se talló la parte posterior del trono (estilo gótico). En la mano derecha se puso una manzana y se añadió un trozo de nariz que faltaba a la imagen de la Virgen, completando con corrección arañazos y otras faltas de policromía debida a la costumbre de vestir con mantos.

1963. Alcaldesa Perpetua de Valladolid

En 1963, el 8 de septiembre, la Santísima Virgen de San Lorenzo fue llevada en procesión de nuevo hacia la terraza de la Casa Consistorial. Allí iba a recibir el bastón de mando de la ciudad para ser proclamada Alcaldesa Perpetua Honoraria de la villa.

8 de septiembre de 1963

 A las ocho de la tarde, con volteo de campanas, se puso en marcha la procesión hacia la Plaza Mayor. La Guardia Civil a caballo encabezaba el cortejo, portándose la imagen mariana en su habitual carroza por aquellos años, rodeada de numerosas mujeres, representaciones de las parroquias, de las cofradías marianas, además del clero. La Corporación Municipal la recibió en la Plaza Mayor. La proclamación se inició con la lectura del acta correspondiente de la sesión del alcalde y concejales. El corregidor Santiago López González se dirigió a la imagen, anunciando su nombramiento de alcaldesa honoraria, hecho por el Ayuntamiento, en nombre y representación de la ciudad, ofreciéndola seguidamente el bastón de mando, que ruega «acepte como prueba de respeto a su autoridad excelsa y de amor filial».
El arzobispo José García Goldáraz tomó la palabra, subrayando que el bastón es el símbolo de la «maternal autoridad sobre los vallisoletanos» y destacando, ante las muchas mujeres reunidas, que la denominación de alcaldesa para la Virgen de San Lorenzo habría de significar la conservación de las «esencias de las tradicionales virtudes de la mujer cristiana», tal y como se entendía en 1963. El acto finalizó con el canto de la salve y la bendición del prelado. Comenzó, de nuevo, la procesión con la participación de todas las autoridades hasta la iglesia de San Lorenzo: «La Santísima Virgen es introducida en su templo entre vivas y aplausos».

Veinte años fuera de San Lorenzo

Años después, en 1967, se produce el hundimiento parcial de la Iglesia Parroquial de San Lorenzo, que finalmente será derribada. La Imagen de nuestra Patrona es trasladada a la Iglesia del vecino convento de San Joaquín y Santa Ana, pero llegados los cultos en su honor en septiembre era llevada a la Catedral para la celebración del Solemne Novenario, tras el cual regresaba a Santa Ana.

Así estuvo hasta que el 30 de agosto de 1987 se consagraba el nuevo templo Parroquial de San Lorenzo Mártir, hogar de la Patrona Principal de Valladolid, ocupando Ella el lugar preferente.

Consagración de la nueva Iglesia de San Lorenzo

Bodas de Oro de la Coronación

En el mes de octubre de 1967 se trasladó, con motivo de la celebración del 50 aniversario de la Coronación canónica, la Imagen de María Santísima de San Lorenzo desde la Iglesia Conventual de San Joaquín y Santa Ana (ya que el templo de San Lorenzo ya estaba cerrado) hasta la S.I. Catedral para celebrar allí un Solemne Triduo como preparación del día del cincuentenario.

Ofició el primer día el Ilmo. Sr. Emilio Álvarez Gallego, deán de la Santa Iglesia Catedral. El segundo día corrió a cargo del Vicario general del Arzobispado, don Modesto Herrero, y el tercer día por el Excmo. Sr, Don Daniel Llorente Federico, Obispo de Segovia.

Finalmente, el día 17, a las once de la mañana y en presencia de todas las autoridades de Valladolid se celebró Solemnísimo Pontifical el Arzobispo José García Goldáraz, predicando la homilía el Ilmo. Sr. D. Filiberto Díez, canónigo magistral de la S. I. Primada de Toledo.

Terminada la Misa de la Catedral, la imagen fue trasladada procesionalmente en sus andas de plata hasta la terraza de la Casa Consistorial, donde el Rvdmo. Sr. David Sánchez del Caño, párroco de San Lorenzo, dirigió una invocación a la Patrona. En ella agradecía los favores recibidos por intercesión de la Patrona en el transcurso de esos 50 años; prometía levantar a la mayor brevedad posible su nuevo templo y pedía siguiera derramando sus bendiciones sobre nuestra ciudad.

A continuación el arzobispo dirigió unas palabras y se cantó la Salve, dándose posteriormente la bendición.

Pocos minutos después la Imagen de María Santísima de San Lorenzo retornaba al templo de Santa Ana.

Procesión de mediados del siglo XX

Años 90

El año de 1992 constituyó otro hito importante al conmemorarse el 75 Aniversario de la Coronación Canónica, celebrándose Solemne Triduo conmemorativo y la salida procesional de la Venerada Imagen en Rosario de la Aurora.

En su relación con otras Hermandades y Cofradías, existía la costumbre de irla a felicitar en la Pascua de Resurrección, con el saludo del Regina Coeli y la procesión con la Imagen por el interior del templo, terminando con el Besamanos. Posteriormente, se organizaba por parte de la Junta de Cofradías de Semana Santa una Eucaristía de Acción de Gracias en la tarde del Domingo de Resurrección, a la que acudían representaciones de todas las Cofradías y Hermandades Penitenciales.

Rogativas a Nuestra Señora de San Lorenzo en el Siglo XX

Procesión de mediados del s. XX
  • El 26 de julio de 1903, por la elección del Papa Pío X.
  • El 28 de agosto de 1914, por la elección del Papa Benedicto XV, quien la nombraría oficialmente Patrona de Valladolid y aprobaría la Coronación Canónica de la Imagen.
  • El 13 de octubre de 1918, por la peste de la gripe.
  • El 6 de mayo de 1921, por sequía.
  • El 2 de febrero de 1922, por la elección del Papa Pío XI.
  • El 12 de octubre de 1936, rogativa y traslado de la Imagen a la Santa Iglesia Catedral con motivo de la Guerra Civil.